Las aguas residuales de Pozuelo llegan al Congreso

El diputado que sustituye a Sáenz de Santamaría está citado a declarar como investigado por un presunto delito contra el medio ambiente

Madrid / Pozuelo de Alarcón 
Imagen de la depuradora de Húmera, en Pozuelo de Alarcón. Ampliar foto
Imagen de la depuradora de Húmera, en Pozuelo de Alarcón. KIKE PARA

A veces huele a podrido. A estiércol. A basura. Las palabras que emplean los vecinos de Húmera (Pozuelo de Alarcón) convierten en olores los contaminantes que ha detectado la confederación hidrográfica del Tajo en el agua vertida por una depuradora que da servicio a más de 30.000 vecinos: fósforo y nitrógeno. El sinuoso trayecto que recorren por Madrid esos elementos tiene una doble desembocadura. Primero llegaron hasta el Arroyo Antequina, que atraviesa la Casa de Campo para fundirse con el Manzanares. Y luego, al Congreso, donde Mariano Pérez-Hickman, exconcejal del Ayuntamiento, acaba de reemplazar como representante del PP a Soraya Sáenz de Santamaría. Esta semana está citado para declarar como investigado por un presunto delito contra el medio ambiente, al igual que un total de diez integrantes y exintegrantes del gobierno local. Leer más

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